Degeneración discal /Artrosis vertebral
Qué es
Consiste en la degeneración del núcleo
pulposo del disco intervertebral, que pierde grosor y densidad.

Vista lateral
1. Normal
2. Osteofito
Cómo se produce
La artrosis vertebral se produce por el normal desgaste del disco
intervertebral. En la juventud, es espeso y de consistencia gelatinosa.
A medida que transcurren los años, pierde grosor y varía su consistencia.
A partir de los 30 años es normal que la radiología muestre signos
iniciales de artrosis vertebral a algún nivel de la columna. De
hecho, los ancianos sanos suelen perder estatura porque al perder
grosor sus discos, se aproximan las vértebras.
Si una persona, con sus hábitos, sobrepeso
o esfuerzos, hace que un segmento de su columna soporte a menudo
mucha carga, puede acelerar el desgaste del disco intervertebral
correspondiente.
Síntomas
En contra de lo que se creía antiguamente, actualmente se sabe
que no causa dolor.
Tal vez, la disminución de la capacidad de amortiguación
podría facilitar el desencadenamiento del mecanismo
neurológico que puede desencadenar el dolor, pero los
estudios realizados demuestran que no existe ninguna correlación
entre el grado de desgaste del disco intervertebral y la existencia
o no de dolor.
Riesgos
Cuando el disco está muy desgastado y amortigua mal el
peso, el exceso de carga que transmite al hueso hace que éste
pueda deformarse, formando un "puente" con la vértebra inferior:
es el denominado "osteofito". Aunque no suele plantear problemas
ni causar dolores, a veces puede comprimir un nervio. En este caso,
sí puede provocar dolores o pérdida de fuerza, y puede
ser necesario operarlo.
Indicaciones
En casos de degeneración discal, se recomienda no operar
salvo en circunstancias excepcionales, que incluyen el que no estén
disponibles en el entorno geográfico concreto otras técnicas
no quirúrgicas que han demostrado ser eficaces. En esos casos,
se plantea la artrodesis (preferiblemente no instrumentada).
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